Porque los temores y la desidia no ayudan a encarar la vida; porque la Poesía es una puerta abierta a los sueños y anhelos; a la rabia y a la nostalgia…, Julia confiesa haber perdido el miedo en una declaración de intenciones, rindiendo homenaje con el título a uno de sus poetas preferidos que confesó haber vivido: Pablo Neruda.

En Confieso que he perdido el miedo, los versos se saludan entusiasmados en el reencuentro con la inspiración; se rebelan con ira o nos retan con la más fina ironía. La amistad, el amor, el deseo… ¿Nada nuevo que contar? Ella necesitaba hacerlo desde su cuerda de funambulista.