Alfonso se despierta en el box de urgencias de un hospital de Madrid, sorprendido de estar vivo. Había intentado suicidarse cuando la Mamen murió de sobredosis, pero algo había salido mal.

En su letargo por los calmantes decide que a lo mejor no es su hora todavía, que quizás, sea la hora de los que le han llevado allí y han matado a la Mamen.

Eso le hace barruntar una idea de venganza, que le llevará a intentar curarse de su dependencia y hacérselo pagar a los culpables. Para ello tiene que pasar una serie de entrevistas con el doctor Ferrer y la doctora Suárez que le harán recordar y relatarles cómo llegó hasta allí, mientras, con la doctora Almeida, que se preocupa de la medicina interna, mantiene una relación algo especial…