¿Y si un día, al crecer, las gentes decidiesen no abandonar los sueños que tenían mientras fueron niños? ¿Y si las fanfarrias no pudiesen silenciar a las canciones de corro? ¿Y si el apego a lo material fuese tratado al fin como un desorden de la mente?

Los protagonistas de estos cuentos no tienen conciencia de ser tales, pues sus corazones buscan otorgar esa categoría a los lectores. Este cuento “trípode”, narra las historias de un poeta y una mujer que bailan con sus vidas a distinto paso, hasta que un día la música de sus propias danzas coincide en un compás “ad libitum” libre, sin armadura, ni clave, sin metro, ni pulso. En ese momento ambos deben reinterpretarse a sí mismos. Y es en ese mismo instante cuando el lector, ya cómplice, descubre que el cuento habla de él.