Madrid. 17 de junio de 2019. El sol ilumina con sus primeros rayos las calles de la capital que Ernesto Flores se encarga de pisar en su carrera a su puesto de trabajo, hasta que un sobre con su nombre escrito pegado a una farola llama su atención. Se detiene. Lo analiza. Parálisis total.

Corazón de la Sierra de Segura (Jaén). 16 de junio de 2019. El sol pinta de naranja con sus últimos rayos de luz las bonitas carreteras que serpentean por entre los pinos y que Matilde Hernández se encarga de pisar todas las tardes, hasta que llega al lugar en el que todo empezó. Algo llama su atención. Se detiene. Lo analiza. Parálisis total.

Dos descubrimientos macabros volverán a unir a Ernesto y Matilde un cuarto de siglo después, pero esta historia nace en el verano de 1972, y ellos solo son la punta de un iceberg cimentado con un recuerdo terrible e imborrable incluso para las mentes más desgastadas.

¿Hasta dónde es capaz de llegar el ser humano para salvaguardar sus propios intereses? ¿Y para impartir su justicia? En esta historia, hasta el extremo.