Lidón solo buscaba estabilidad, mañanas tranquilas y café caliente con canela. Una vida sencilla y un lugar donde no doliera quedarse.
Aslan llegó como las cosas que no se planean: irrumpiendo sin permiso, sin miedo y con la certeza de quien no teme sentir.
Esta es una historia sobre quedarse cuando amar da miedo, cuando las decisiones duelen, las perdidas te cambian y sobre las historias que no terminan solo porque no es el final.
¿Puede el amor llegar antes de que se esté preparado para afrontarlo?